Cuando estamos atravesando un momento difícil con los niños, lo primero que solemos hacer es resistirnos, haciendo gran esfuerzo por cambiarlo.
No nos entregamos, luchamos, nos enojamos, nos sentimos angustiados, perdidos, culpables, victimas.
Enfrentamos los conflictos y dificultades con la ansiedad y urgencia  de sacarnos de encima el problema.…

Hay niños que nos hacen renegar, verdad? Son los que una y otra vez te enfrentan con la propia capacidad de tolerancia, flexibilidad, calma. Te ponen a prueba, en el límite entre el bien y el mal, y casi que pareciera que te empujan hacia el otro lado, donde la impaciencia, enojo, frustración están a la espera…

Una y otra vez te hacen dudar, preguntarte, ¿puedes o no confiar en ellos? Tienden a mentir, a exagerar, a aprovechar esos tiempos donde nadie los mira para hacer algo indebido…

Las distintas formas de explicar las situaciones de peligro, pueden cambiar los resultados. Sabías?
Muchas veces, padres, docentes, o adultos a cargo de niños, explican y alertan sobre...

¿Te ha sucedido alguna vez, que luego de encontrarte con alguien que estaba atravesando determinado estado anímico, sentiste como si hubieses absorbido lo que le sucedía, que algo de esa persona